Las cuestas de San Francisco, míticas.

Mi mujer sigue pocha, pero vamos a hacer un intento por no perder el día. A primera hora nos hemos acercado a las Painted Ladies, las archiconocidas casas de la serie Padres Forzosos. Están junto a Alamo Square, un pequeño parque desde el que se divisan perfectamente. A pesar de ser temprano, no éramos los primeros que estaban haciéndose fotos junto a estos caserones de varios millones de euros.

Las Painted Ladies, las famosas casas de ‘Padres Forzosos’.

La idea desde aquí era cruzar a pie el barrio hippie de Haight-Ashbury y llegar hasta el Golden Gate Park. Sin embargo, por el camino mi mujer se ha resentido, por lo que hemos cogido un autobús. Mientras esperábamos el bus hemos coincidido con una señora china súper simpática de unos 60 años que al ver que éramos turistas y andábamos un poco despistados con el autobús que teníamos que coger, nos ha explicado a la perfección la línea que nos venía bien. Pero no se ha limitado a eso, nos ha dado una serie de consejos prácticos sobre seguridad (eso es muy de abuelilla): nos ha advertido de que tengamos cuidado con la mochila en el bus, porque cantamos a legua que somos turistas y en un descuido nos podemos quedar sin cartera y pasaporte. Además, nos ha dicho que a partir de las 18 horas tengamos cuidado en determinados barrios. ¡Todo controlado! Algo muy curioso que nos ha comentado y que tiene toda la razón es que en el resto de ciudades del mundo hay 4 estaciones al año, aquí hay 4 estaciones al día 😉

Vista desde la parada del autobús. Buen barrio…

Finalmente, el autobús nos ha dejado en la misma entrada de los Jardines Japoneses, y eso es todo lo que hemos visto. Lourdes no podía más así que hemos tenido que abortar la jornada. Una lástima porque teníamos muchas ganas de verlos. En fin, que se le va a hacer, son muchos días de viaje y estás cosas pasan. Mañana intentaremos recuperar el tiempo perdido.

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