Antelope Canyon. PAGE, AZ

Antelope Canyon. PAGE, AZ

Hoy la agenda es apretada, a las 9,30h tenemos el tour organizado para el Cañón Antílope porque no se puede visitar por libre. Otra vez con los indios navajos, menudo monopolio tienen montado en la zona… 35$ por barba. En fin, si uno quiere ver esta maravilla de la naturaleza al menos una vez en la vida tiene que pasar por el aro.

A las 9,30h nos suben en unas rancheras parecidas a las de Monument Valley, con diez asientos en la parte de atrás y un chambao para el sol, y nos llevan hacia el cañón. El camino es de tierra y arena y encima está embarrado de la lluvia que había caído durante la noche, así que sólo es accesible para vehículos 4×4. El cañón es una pasada, una grieta en el suelo de varios metros de profundidad pero de apenas uno o dos metros de ancho. Además, está muy solicitado, yo reservé mes y medio antes y ya no quedaban plazas para las 11,30h, que es la hora buena, cuando el sol pega desde arriba y se crean haces de luz espectaculares.

El cañón se divide en dos: Upper Canyon y Lower Canyon. Por mi afición a la fotografía elegí el Upper Canyon, aunque hay mucha gente; demasiada. Nosotros somos diez personas pero nos vamos cruzando con más grupos que vuelven y aquello es bastante estrecho. Además, todo el mundo intenta hacer fotos y es un poco agobiante. Pese a la sobre explotación navaja del cañón, disfrutamos mucho la visita. De vuelta a Page, cogemos el coche y salimos por la carretera rumbo al Gran Cañón, el accidente geográfico más famoso del mundo.

US 89 camino del Gran Cañón.

US 89 camino del Gran Cañón.

Nada más salir de Page, hacemos una parada para ver el Horseshoe Bend, un meandro en forma de herradura que hace el río Colorado antes de internarse en el Gran Cañón. Pero justo antes paramos en una gasolinera a comer algo. Craso error. El hecho de ser self service y el ansia viva me llevan a meterme entre pecho y espalda el perrito caliente más cargado de la historia, lo que convierte la caminata que hay para llegar al Horseshoe Bend desde la carretera (1,2 kilómetros) en un pequeño infierno. El camino es de arena y nosotros lo realizamos a pleno sol.

Horseshoe Bend, esta maravillosa vista casi me cuesta la vida...

Horseshoe Bend, esta maravillosa vista casi me cuesta la vida…

Horseshoe Bend, literalmente meandro en herradura, es un recodo del río Colorado ubicado cerca de la ciudad de Page, Arizona. Se encuentra unos 8 kilómetros aguas abajo de la presa de Glen Canyon y el Lago Powell. Para acceder al mirador hay que emprender una pequeña caminata de 0,8 kilómetros desde la carretera US 89. Este accidente se encuentra a 1.300 metros sobre el nivel del mar y la altura de las paredes sobre el río es de alrededor de 300 metros.

Gran Cañón del Colorado.

Gran Cañón del Colorado.

La vuelta al coche se me hizo interminable. Encima la cabrona de mi mujer me iba racionando el agua. Cuando llegamos al parking reanudo la marcha entre resoplidos y tras un rato de carretera llegamos a nuestro destino. Hay varios lugares para ver el Gran Cañón desde tierra firme, tantos como puntos cardinales. Nosotros elegimos el South Rim o Borde Sur, primero, porque es el que tiene las mejores vistas según todas las guías y, segundo, porque es el que nos pilla más cerca de la ciudad donde vamos a dormir esta noche, Flagstaff.

En este caso la entrada son 25$ por coche. La verdad es que lo tienen muy bien organizado. Vamos parando en los miradores que hay dispuestos a lo largo de la carretera, todos con su parking correspondiente. El entorno es boscoso y está muy cuidado. Hay áreas para acampar o para hacer un picnic y multitud de senderos para perderse.

El Gran Cañón ha sido esculpido en la piedra por el río Colorado a lo largo de millones de años. El presidente Theodore Roosevelt fue un gran defensor de la preservación del área del Gran Cañón, y lo visitó en numerosas ocasiones para cazar y disfrutar del paisaje. El Gran Cañón mide 446 kilómetros de largo y alcanza los 29 kilómetros de ancho y 1,8 de profundidad. El primer europeo conocido por haber visto el Gran Cañón fue el español García López de Cárdenas, que llegó en 1540.

El río Colorado discurre tranquilo entre su obra.

El río Colorado discurre tranquilo entre su obra.

El sol baña con sus rayos el cañón conforme va avanzando la tarde.

El sol baña con sus rayos el cañón conforme avanza la tarde.

El problema del Gran Cañón es ese precisamente, que es GRANDE, muy GRANDE, así que desde tierra firme no tienes la sensación de estar viendo una enorme grieta, más bien te parecen montañas, una detrás de otra. Lo ideal es contratar un tour en helicóptero o avioneta para verlo desde el aire, ahí sí que se debe apreciar en toda su dimensión. En definitiva, es de las cosas que deberían verse al menos una vez en la vida.

Con la satisfacción de haber cumplido con el ambicioso planning del día nos encaminamos hacia Flagstaff donde retomaremos mañana la Ruta 66, ¡ya la echábamos de menos!