Tag Archive: missouri


Ariston Cafe. Litchfield, IL.

Ariston Cafe. LITCHFIELD, IL.

Nuestro primer destino tras dejar el motel es el Ariston Cafe, aunque como son las 7 de la mañana y es domingo lo encontramos cerrado y decidimos emprender la marcha, ya desayunaremos más adelante.

Nos encaminamos hacia Staunton, en busca del Henry’s Ra66it Ranch. El lugar parece cerrado así que echamos unas fotos por fuera, pero cuando nos asomamos tras el cristal de la puerta… ¡sorpresa! está abierto y un hombre nos dice “good morning” mientras acaricia a un conejo enorme espatarrado sobre el mostrador. Y no sólo hay uno, la tienda está llena de conejos y cachivaches varios de la 66. El tipo es Rich Henry, un tío súper amable con el que nos tiramos un buen rato hablando. Nos explica que los días de diario es agente de seguros y los fines de semana atiende a los viajeros de la Ruta. Firmamos un libro de visitas (esto ya lo hemos hecho en varios sitios) y vemos que aunque la sensación cuando recorres la ruta es de que vas sólo, los días anteriores habían pasado por allí checos, noruegos, alemanes… e incluso algún que otro español. A mi mujer le encanta el sitio con los conejitos y hacemos algo de gasto por lo bien que nos han tratado. Por cierto, Elvis está vivo, y su hermana también, al menos en su versión conejil 😉

Henry's Ra66it Ranch. Staunton, IL.

Henry’s Ra66it Ranch. STAUNTON, IL.

De camino a Glen Carbon atravesamos interminables campos de maíz, algo muy característico del Medio Oeste. Las grandes extensiones agrícolas (pero grandes) predominan en esta parte de Estados Unidos, lo que se nota también en los vehículos que circulan por la carretera. Aquí la mayoría lleva camionetas enormes de estas tipo pickup.

Campos de maíz en Illinois.

Campos de maíz en Illinois.

Más curiosidades sobre USA: las autovías son rectas sin una sola curva (aún no hemos visto una sola montaña, en esta zona predominan las grandes llanuras). Lo que más hay son iglesias (hoy domingo están todas llenas, aquí no hay crisis de fe) y campos de béisbol. Este es un país profundamente religioso y la fe (cristiana, fundamentalmente) está muy presente, incluso en la carretera en forma de carteles. En una secundaria hemos visto el Padre Nuestro escrito en varias señales consecutivas, al estilo de los Burma-Shave. También llama la atención la cantidad de restos de neumático que hay en los arcenes de la autopista, fundamentalmente de camiones.

Ejemplo de anuncio de carretera Burma-Shave.

Ejemplo de anuncio Burma-Shave.

Burma-Shave fue una conocida marca americana de espuma de afeitar, famosa por su truco publicitario de hacer rimas humorísticas en pequeños carteles secuenciales para la carretera.

Así como el día de ayer fue un poco caótico y nos perdimos algún que otro punto de interés por falta de tiempo, hoy nos ha cundido mucho y hemos podido seguir la 66 casi íntegramente. Hemos echado gasolina por segunda vez y los precios son mucho más baratos que en Europa, con 23-25 euros llenamos el tanque. No podría ser de otra forma en un país en el que se depende del coche para todo. Hasta en el pueblo más pequeño las distancias son demasiado grandes como para ir andando, todo está muy diseminado.

Luna Cafe. Mitchell, IL.

Luna Cafe. MITCHELL, IL.

Hoy ya no hemos desayunado fruta como en Chicago, aquí nos hemos metido entre pecho y espalda tres huevos con patatas y beicon crujiente, mi mujer, y un sándwich de pollo, yo. Cuando volvamos no sé si nos tendrán que ir a recoger al aeropuerto o llegaremos nosotros rodando…

Con las energías repuestas (de más), visitamos el Luna Cafe. Mientras andamos por allí, un tipo se nos acerca a saludarnos, nos pregunta de dónde somos y nos dice “Welcome to America!”; se nota que están muy orgullosos de su país.

¡Ahora toca cruzar el Mississippi! Nos acercamos al Chain of Rocks Bridge, el antiguo puente de la 66 que comunica Illinois con Missouri a través del río. Nos lo recorremos tranquilamente andando porque ahora es peatonal y disfrutamos mucho del paseo. Es una mañana de domingo y está todo muy tranquilo. Nos cruzamos con un par de ciclistas y con un matrimonio alemán y su hijo con los que coincidimos en la oficina de alquiler de coches de Chicago.

El puente en sí es precioso, una reliquia de hierro que evoca como pudo ser la ruta en los años dorados. Hay unas vistas estupendas del río que, pese a ser verano, demuestra lo caudaloso que es.

Puente Chain of Rocks, en la frontera entre Illinois y Missouri.

Puente Chain of Rocks, en la frontera entre Illinois y Missouri.

El Chain of Rocks formaba parte de la Ruta 66 y se utilizaba para cruzar sobre el Mississippi. La mitad este del puente pertenece al estado de Illinois y la mitad oeste forma parte ya de Missouri. A mitad de camino hace un giro de 22 grados para permitir el paso de los numerosos barcos que recorren el río.

El nombre proviene de una “cadena de rocas” que descansan, muy cerca del puente, sobre el lecho del Mississippi y que provocan unos pequeños rápidos.

El puente, construido en 1929, fue clausurado al tráfico de vehículos en 1970 y reabierto 26 años más tarde sólo para peatones y ciclistas.

En 1981, John Carpenter rodó aquí una de las escenas finales de su película ‘1997: Rescate en Nueva York’.

Gateway Arch. St. Louis, MO.

Gateway Arch. ST. LOUIS, MO.

Llegamos a St. Louis, cuyo arco de más de cien metros de altura da la bienvenida al viajero y sirve de entrada al Oeste. El denominado Gateway Arch se divisa desde varios kilómetros. El caso es que entramos en la ciudad para verlo de cerca pero no estuvimos demasiado tiempo porque hacía un calor de muerte y, además, la zona estaba en obras. El tiempo justo para hacer unas fotillos y listo.

Mientras salimos de la ciudad vemos de lejos el Busch Stadium atestado de gente que está viendo el partido de los Cardinals, el equipo de béisbol de la ciudad. Curiosamente, en nuestra siguiente parada en Wildwood, mientras comemos en el Big Chief Roadhouse, un restaurante de la 66 espectacular, vemos el partido en directo por la televisión y decimos: “Eh, ¡yo he pasado por allí hace un rato!”

El cambio al entrar en Missouri ha sido increíble, la Ruta transita ahora por enormes bosques y todo está muy verde, aún siendo verano. A ambos lados de la carretera vamos viendo enormes casas típicas americanas pero muy diseminadas; nada de grandes urbanizaciones, es genial. De repente, el cielo se oscurece y nos empieza a caer el diluvio universal. Aquí hasta la lluvia es a lo grande. Durante unos kilómetros conducimos prácticamente a ciegas, menos mal que no dura mucho.

Big Chief Roadhouse. Wilwood, MO.

Big Chief Roadhouse. WILWOOD, MO.

A continuación, visitamos Cuba, pueblo que acaba de sufrir un tornado hacía apenas un par de días, según nos comentó el dueño del Henry’s Ra66it Ranch. En Fanning contemplamos la mecedora más grande del mundo. Los americanos son muy dados a eso de “lo más grande del mundo”, aunque la mitad de las veces es mentira, jeje…

"La mecedora más grande del mundo".

“La mecedora más grande del mundo”. FANNING, MO.

El resto del camino discurre entre frondosos árboles y una vegetación que quita el hipo. Nos adentramos en Devil’s Elbow, “el codo del diablo”, uno de los tramos de la Ruta original más recónditos y bellos que permanece aún intacto. Nos encanta la zona, tiene un aire decadente (en general toda la 66 a su paso por Missouri) que evoca cierta melancolía en el viajero. Nos quedamos con las ganas de entrar al Elbow Inn (cerrado), un garito que tiene colgados del techo un montón de sujetadores (no me preguntéis por qué) y que está justo al lado de un puente de hierro de 1923 que se cae a pedazos pero que conserva toda la magia de esta maravillosa carretera.

Puente de hierro de 1923. Devil's Elbow, MO.

Puente de hierro de 1923. DEVIL’S ELBOW, MO.

Desde aquí nos dirigimos hacia nuestro destino de hoy, Lebanon, al motel Munger-Moss, en pie desde los años dorados y que cuenta con habitaciones temáticas sobre la ruta, todo muy kitsch. Es el típico motel de las películas en el que dejas el coche en la puerta de la habitación. Además nos sale tirado de precio, unos 40 euros la noche con cama king size, de 2×2 metros.

Munger-Moss Motel. Lebanon, MO.

Munger-Moss Motel. LEBANON, MO.

Mañana saldremos de Missouri, pasaremos furtivamente por Kansas y llegaremos a Oklahoma. ¡Estamos en el Mid West!

Anuncios
Bicho

El susodicho haciéndose unos largos a espalda.

Empezamos la mañana advirtiendo en el techo del coche la presencia de un insecto de grandes dimensiones que se está dando un chapuzón en una de las múltiples gotas de agua dejadas por la lluvia durante la noche.

Nuestro primer destino del día es Phillipsburg, donde nos acercamos a un mercado de antigüedades y baratijas, el Historic Route 66 Mall, pero está cerrado, así que nos damos un breve paseo por la zona que incluye un establo enorme con vacas pastando.

Historic 66 Antique Mall. PHILLIPSBURG, MO.

Historic 66 Antique Mall. PHILLIPSBURG, MO.

Continuamos hacia Marshfield a través de un tramo precioso de la 66 pavimentado en un llamativo color ocre que contrasta con los tonos amarillos y verdes del paisaje. Tanta belleza con el estómago vacío no puede ser, así que nos paramos a desayunar en un Taco Bell, nos ponemos las botas y seguimos rumbo a Springfield (sí, en USA hay como 30 ciudades con este nombre, no son muy originales). Un cartel de Homer Simpson nos anuncia que nos aproximamos, pero por más que buscamos no encontramos la calle Evergreen Terrace, pero sí el castillo Pythian, que dispone de visitas guiadas temáticas.

Tramo de la Ruta 66 cerca de Marshfield, MO.

Tramo de la Ruta 66 cerca de MARSHFIELD, MO.

Pythian Castle. SPRINGFIELD, MO.

Pythian Castle. SPRINGFIELD, MO.

El castillo Pythian fue construido en 1913 por los Caballeros de Pythias. Posteriormente, el gobierno militar se hizo cargo de las instalaciones y las utilizó para custodiar a los soldados alemanes e italianos capturados durante la Segunda Guerra Mundial.

El edificio fue incluido en el Registro Nacional de Lugares Históricos en octubre de 2009.

En Springfield queríamos visitar la tienda de deportes más grande de Estados Unidos, la central de la cadena Bass Pro Shop. La palabra “inmenso” no es suficiente para describir un lugar que cuenta con casi 30.000 metros cuadrados de exposición. Sin embargo, lo más llamativo sin duda es la decoración, todo ambientado en plan naturaleza, con árboles, animales disecados, acuarios gigantes y numerosos elementos de agua. Una de las zonas más impresionantes es la dedicada a los artículos de pesca submarina, en la que se supone que estamos debajo del mar y el techo está decorado como si fuera la superficie del agua, con el fondo de una barca y peces colgando del techo.

Bass Pro Shop Outdoor World. SPRINGFIELD, MO.

Bass Pro Shop. SPRINGFIELD, MO.

Sección dedicada a la caza.

Sección dedicada a la caza.

Aguantando la respiración bajo el agua :)

Aguantando la respiración bajo el agua 🙂

Nos vamos de allí sin ver la tienda al completo porque tampoco queremos perder toda la mañana aquí. Seguimos la carretera hacia el que se ha convertido en uno de los puntos más carismáticos de la 66, la Gay Parita’s Sinclair Gas Station, a la salida de Springfield, una antigua gasolinera de 1930 restaurada por un viejo enamorado de la Ruta, Gary Turner. El tipo, jubilado ya, se dedica a recibir a los viajeros de la 66 y ofrecer un rato de charla a los que por allí se acercan.

Gay Parita's Sinclair Gas Station. PARIS SPRINGS, MO.

Gay Parita’s Sinclair Gas Station. PARIS SPRINGS, MO.

Pese a que aún nos quedan dos estados por recorrer y muchos kilómetros por delante, no podemos declinar su amable invitación. Lo acompañamos hacia la parte de atrás de la gasolinera donde nos esperan más viajeros en una especie de merendero, una pareja de escoceses con los que ya coincidimos en la oficina de alquiler de coches de Chicago, y una mujer y su hijo que también están haciendo la Ruta. Muy amablemente, Gary nos invitó a una cerveza Route 66, aunque de cerveza tiene poco ya que en realidad es lo que los americanos conocen como zarzaparrilla, una especie de refresco súper empalagoso sin alcohol. Las hay de varios sabores.

El mecánico de debajo del coche se debió quedar dormido hace muchos tiempo...

El mecánico de debajo del coche se debió quedar dormido hace mucho tiempo…

El excusado junto al antiguo garage de piedra.

El escusado junto al antiguo garage de piedra, un rincón con mucho glamour.

El caso es que pasamos un rato muy agradable charlando con Gary y el resto de viajeros. Desde luego, el entorno invita a tomárselo con calma. En general, el ambiente de la Ruta 66 es muy tranquilo y durante gran parte del viaje tienes la sensación de que circulas tú solo por la carretera, sobre todo en los tramos más alejados de la autopista. La verdad es que, en ese sentido, es un viaje único.

Finalmente, nos hacemos unas fotos con nuestros nuevos amigos de la Ruta y nos despedimos para seguir nuestro camino, todavía queda mucho por recorrer hoy…

Cerca de Spencer pasamos por un par de puentes de hierro oxidados por el paso del tiempo, que le confieren a la carretera un toque decadente muy atractivo.

Steel Truss Bridge. SPENCER, MO.

Steel Truss Bridge. SPENCER, MO.

Y llegamos a Kansas, por donde la Ruta discurre tan sólo a lo largo de 20 kilómetros, breve pero intenso. La 66 aquí debe ser lo único que mantiene los pueblos en pie porque vemos muchos edificios abandonados o directamente en ruinas en Galena. Hacemos una parada en el local 4 Women on the Route, una gasolinera reconvertida por cuatro mujeres del pueblo en bar y tienda de regalos. Aparcada en la puerta hay un camión remolque de 1951, el modelo en el que se inspiró Pixar para el personaje de la grúa Mate en su película ‘Cars’.

4 Women on the route. GALENA, KS.

4 Women on the route. GALENA, KS.

Pasamos por el puente Rainbow, en Riverton, el último de los tres puentes de sus características que existieron en la 66 a su paso por este estado.

A estas alturas, y tras la larga parada en la gasolinera de Gary, son las 4 de la tarde y aún no hemos comido, aunque tampoco es que tengamos mucha hambre después del breakfast que nos hemos pegado esta mañana. Pero en Baxter Springs decidimos comer algo aprovechando que paramos en el Cafe on the Route. La verdad es que el local no tiene nada que ver con el restaurante del día anterior, el Big Chief Restaurant. Yo creo que este se conserva tal cual estaba en los años 60; el mobiliario es muy viejo, pero os puedo asegurar que la comida está increíble, eso sí, con un alto contenido en grasas, calorías, colesterol… aunque después de un par de días por fin volvemos a comer algo de fruta.

Rainbow bridge. RIVERTON, KS.

Rainbow bridge. RIVERTON, KS.

Tras esta nueva parada volvemos a cambiar de estado y entramos en Oklahoma, y entre las localidades de Miami y Afton nos paramos en el lago de los Cherokees, muy bonito, una zona de asueto con varios campings y cientos de caravanas aparcadas.

El McDonalds más grande del mundo, en plena autopista.

El McDonald’s más grande del mundo, en plena autopista.

De allí ponemos rumbo a Vinita y nos metemos en la autopista de peaje Will Rogers Turnpike; la primera y la última. Pasamos por la cabina donde nos dan un ticket que tenemos que abonar cuando salgamos por otro de los peajes. Ok, decimos. En el camino la vía pasa por debajo del McDonald’s más grande del mundo; estos americanos, que obsesión por el tamaño… Vale, es muy grande. El problema surge cuando, no sé muy bien cómo, nos metemos por donde no nos teníamos que meter y nos vamos sin pagar. ¿Y qué pasó?, pues que de repente veo asomar por el retrovisor un pedazo de coche que pone Highway Patrol como los de las películas con barreras de protección en el morro para achuchar a los malos, ¡alucinante! Enciende las luces y nos hace señas para que nos apartemos al arcén. Me paro, me pide el carné de conducir (por cierto, me pide el de España, que lo tengo hecho polvo, al internacional no le hace ni puñetero caso) y nos dice que nos hemos colado por donde no era (cuéntame algo que no sepa, compañero). Me pide que me vaya con él al coche patrulla y mi mujer se queda acojonada en el coche, sin saber muy bien qué pasa.

Warning OklahomaEl caso es que me toma los datos y me dice que tengo un warning, como en el tenis. ¿Y qué demonios es un warning?, os preguntaréis; pues únicamente un aviso, no conlleva sanción económica ni nada. ¡Yujuuu! Ya respiro. Me pregunta si en España no tenemos de eso y le contesto que allí es a tocateja. El caso es que mientras me hace el papelito me cuenta que había visto en las noticias que en San Fermín habían herido a 2 ó 3 estadounidenses (hay que joderse, nos tiene que parar la policía para enterarnos de lo que pasa en España). Curiosamente, también me cuenta que había estado en mayo en Australia al ver la camiseta de AC/DC que llevaba puesta; no te jode, se creería que soy su representante. Con el buen rollo que imperaba me quedé con las ganas de hacerle una fotillo al coche patrulla pero no quise tentar a la suerte. Un par de días después le hice una a otro que había aparcado en la calle, para que os hagáis una idea de los bichos que se manejan…

Coche patrulla de Oklahoma. Tonterías las justas...

Coche patrulla de Oklahoma. Tonterías las justas…

Al final me dice que cuando salgamos de la autopista tendremos que pagar el peaje y, adivinad la cantidad: 25 centavos, es decir, unos 18 céntimos de euro… ¿tanta movida por esa cantidad? En fin, llegamos a nuestro destino, Claremore, y pillamos el motel, no sin que antes mi mujer me expresa su deseo de que este sea nuestro último encuentro con la poli, por la cuenta que me trae. Captado…